Las madres que dan biberón merecen el mismo respeto que las que amamantan

Desde hace mucho tiempo se ha tratado de normalizar la lactancia materna, se ha trabajado para que las madres amamanten más a sus bebés y les den menos fórmula, se ha estado trabajando y luchando para que las madres que amamantan puedan hacerlo en cualquier lugar sin ser juzgadas, si ser señalas, sin que las miren mal o simplemente para que la gente deje de opinar en cosas que no le incumbe.

En comparación con otros tiempos la lactancia se ha ido establecido y se está apoyando mucho mejor que en décadas pasadas, y se ha establecido como el alimento normal para los bebés.

Sin embargo, no sólo las mujeres que amamantan a sus bebés han sido señaladas o criticadas, sino que las mujeres que le dan biberón a sus hijos también reciben malas miradas, reciben malos comentarios y reciben opiniones que no han pedido.

En este post queremos mostrarte las 3 razones por las que las madres que alimentan a sus bebés con biberones necesitan y merecen el mismo respeto que las que amamantan.

No sabemos las razones por la que su bebé toma leche de fórmula

Hay mujeres que le dan leche artificial a su bebé desde su primera alimentación después que nace y hay mujeres que empiezan a dar el biberón cuando ven que ya no tienen más remedio, cuando intentan por todos los medios amamantar y no va bien, cuando llevan a su bebé al pediatra y él le dice que su bebé no está aumentando de peso, a pesar de estar varios días seguidos dándole pecho sin parar, sin dormir, sin descansar, porque su bebé apenas duerme y sigue llorando cuando tu crees que ha tomado una gran cantidad de leche porque lleva más de una hora pegado al pecho.

Te sientes culpable porque tu bebé no aumenta de peso, te sientes egoísta y llegas al punto que sientes que en vez de un bien le estás haciendo un mal terrible, y aunque las demás personas te digan que es lo mejor, ya tu no lo vez de esa forma y decides complementar con biberón, a ver si así empieza a ganar peso y ya no llora tanto. Después te sientes culpable por darle biberón, por no haber seguido intentándolo con el pecho.

Esté es sólo un pequeño ejemplo de lo que podría llevar a una madre a darle leche artificial a su bebé, pero hay muchísimas; miles de razones. Toda madre quiere lo mejor para sus hijos, muchas de ellas tienen planeado dar lactancia exclusiva, pero en el camino las cosas no siempre pasan como ellas lo imaginaron y se ven obligadas a tener que usar fórmula.

Así que no sabemos las razones por la que una mujer le da biberón a su hijo, es mejor estar callado, no opinar, no juzgar y evitar meter la pata con comentarios como este: “creo que no te esforzaste lo suficiente” “todas las mujeres pueden amamantar” etc.

Es su hijo, es su decisión

Como dije antes, hay mujeres que le dan leche artificial a su hijo porque quieren desde que nacen y hay otras mujeres que intentan la lactancia materna sin éxito. Con estás dos comparaciones muchos pensarán que la segunda madre tiene una justificación “por lo menos lo intentó” por lo que merece más respeto que la primera madre que nunca hizo el intento. Pero esto no es así, las dos tienen justificación: la primera no quiso y la segunda no tuvo éxito. Y aunque estás madres hayan tenido una razón, no tienen porque darles explicaciones a nadie.

Alimentarlo con pecho o con biberón, no te hace mejor o peor madre

Aquí te voy a poner un ejemplo: Una madre tiene un hijo al que le da leche materna por más de un año, ella ama a su bebé, pasa mucho tiempo con él y juega, le habla, se divierten etc. Ella es una madre que disfruta de la lactancia y la maternidad.

Después pasan varios años y la pareja es bendecida con otro bebé, la madre tiene planeado para su pequeño una lactancia exclusiva, al igual que como lo hizo con su primer hijo, pero lamentablemente no tiene el mismo éxito; por el motivo que sea con su segundo hijo la lactancia no tuvo éxito, la madre no pudo amamantar como quería y le hubiera gustado repetir la experiencia del primero. Que ella no haya podido amamantar a su segundo hijo no quiere decir que quiere más al primero, o que ahora es una mala madre. Al igual que con su primer hijo, ella ama a su segundo bebé, le dedica tiempo, juega con él y disfruta de la maternidad.

Respeto y punto!

Las madres se atacan una con otras, se defienden, discuten y nadie da su brazo a torcer. Así que amamantes o dé biberón, todas las madres merecen el mismo respeto y apoyo.

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